Esta noche te he visto sonriendo
debajo de tu paraguas gris
mientras goteaba mi pelo negro
y brillaban en el asfalto luces multicolores.
Esta noche he corrido hacia ti
deshaciendo el lienzo nocturno con mi chapoteo
en mi ansia de volcar mi alma en la tuya
para que la acunaras con tu alegría.
Zigzagueé entre el tráfico
mientras se agolpaban en mi mente
las mil preguntas que nunca te hice
antes de que te fueras.
Tu autobús arrancó demasiado pronto
y solo pude ver cómo se iba.
Me tendías una mano que no pude asir.
Una vez más te vi marchar desde el vacío de mi impotencia.
Me desperté llorando.
Hay sueños que no deberían recordarse.
O sí:
Esta noche te he visto sonreír.

Espacio para ideas y comentarios